21
Jun

Así funciona un Rociador en una Red Contra Incendio

Los rociadores automáticos o regadores automáticos son las instalaciones fijas más usadas en la lucha contra incendios. Su gran virtud es que engloban dos aspectos fundamentales: Detección y extinción.

Los rociadores suelen llevar incorporados unas válvulas o cabezas rociadoras llamadas sprinklers. A determinada temperatura preestablecida esas válvulas se abren dejando salir el agente extintor para apagar el fuego. El agente extintor corre por un sistema de tuberías hasta las válvulas que se han abierto.

Elemento termo sensible
En este tipo de rociador, el chorro tiene un tapón que impide la salida del agua y un dispositivo de liberación del tapón El mecanismo de disparo en este caso es un dispositivo para liberar el tapón, que consiste en un elemento termosensible que está diseñado para destruirse a temperaturas predeterminadas, provocando de forma automática la liberación del tapón y la salida de un chorro de agua pulverizada, que debe extinguir el fuego justo en la zona donde éste se ha iniciado. Este dispositivo puede ser de dos tipos:

Fusible de disparo. El tapón se mantiene en posición por un mecanismo formado por dos placas metálicas unidas con una soldadura, con un punto de fusión cuidadosamente calibrado. En un incendio, el calor generado ablanda la soldadura, haciendo que la presión del agua que actúa sobre el tapón desarme el sistema y haga saltar el tapón, permitiendo la salida del líquido. El agua sale por el orificio e incide contra una lámina, diseñada para distribuir el chorro a manera de lluvia (deflector).

Bulbo termosensible. Un bulbo de vidrio mantiene el tapón en su lugar y contiene en su interior un líquido que no llena el bulbo, quedando un espacio libre. Cuando el calor de un fuego actúa sobre el bulbo, el líquido hierve y la presión del vapor rompe el vidrio, libera el tapón y entonces sale el agua a presión, virtiendose sobre el deflector que la pulveriza formando un chorro de agua nebulizada. Estos procesos pueden tardar más o menos dependiendo de la tasa de liberación de calor circundante al rociador, de la distancia entre el rociador y el techo, de la distancia entre el rociador y el piso, de la inclinación del techo, entre otros.

 

Vida útil de los rociadores:

La vida útil de los rociadores automáticos depende del tipo de rociadores y del lugar donde estén instalados. Por  norma los rociadores estándar tienen una vida útil de 50 años. Pero debemos tener en cuenta que las condiciones ambientales a las que se encuentran sometidos (lluvia, viento, entre otros) pueden hacer que su tiempo de vida sea menor.

Fuente: Eduardo Villafuerte